Hackers

A las 3:19 de la madrugada del pasado sábado 5 de junio recibí una llamada de un número desconocido que no atendí por esa misma razón y, por la hora tan inusual. Inmediatamente después tipo 3:21am entró otra más en mi celular con alguien identificado como “Rafael” con mi foto y número telefónico. Y justo segundos después recibí un mensaje en mi Whastapp que decía: “Tu número de teléfono ya no está registrado con Whastapp en este teléfono. Esto puede ser porque lo registraste en otro teléfono. Si no lo hiciste, verifica tu número de teléfono para volver a iniciar sesión en tu cuenta”. Seguido de: VERIFICAR / OK Hice caso omiso porque pensé que se trataba de llamadas perdidas, equivocadas et al pero así empezó el calvario de la mañana que terminó con golpes en mi puerta a las 4:55 AM para confirmar mi integridad física. Mientras tanto, de manera aleatoria, los criminales cibernéticos empezaron a enviar mensajes con “Disculpa la hora”  y ´no te puedo contestar’ porque supuestamente había sufrido un accidente en el que me “quebré” el tabique por lo cual solicitaba dinero para operar una “menor” y de favor pedía un préstamos para “solventar” el pago “a la parte afectada”. Y que “lo sabré agradecer toda la vida”. Todas las comillas son para hacer ÉNFASIS en lenguaje poco usual, que no es “chilango” ni de uso coloquial y, mucho menos propio, ni de nadie de mi código postal. Respondieron preocupados asap aquellos con diferencia de horario -ya que a las 4am pocos contestan llamadas o mensajes similares. Otros más, se “engancharon” con conversaciones sobre el supuesto accidente, el monto de $65,000 pesos y hasta recibieron la cuenta “de la parte afectada”.  Además, se usaban términos como “Por Dios, se complica todo”,  y con muchos typos, etc. Mensajes insistentes, siempre por escrito (argumentando que se había roto mi teléfono celular y que no podía contestar porque “me dolía la nariz”). Primer alerta: una manera de expresarse harto diferente a la mía –obviamente.  El hackeo de mi cuenta de Whastaspp consistió en contactar de manera aleatoria a personas con el mismo “guión”. Siempre con diferencia de horario. Siempre mujeres. Un par de amiges me contactaron directamente  por teléfono, otros por redes sociales como Insta, y Facebook pero después de recibir en la puerta de mi casa una inesperada visita para comprobar que todo estaba bien a las 5:46AM decidí publicar en las plataformas de redes sociales el hecho. La extorsión era una exigencia para depositar y preguntaban “¿cuánto tiempo demoras?” en la cuenta bancaria de Angélica Monserrat Romo Velazquez número de cuenta 15445498 45 y clave [sic] 0123 20015445 4984 51 y específica el monto de 65,000 pesos. Solicito a la Policía Cibernética SSC-CdMx  y en particular a la unidad cibernética que tiene como finalidad de prevenir cualquier situación constitutiva de un delito que pudiera poner en riesgo  que tome en cuenta la presente denuncia. Y si tú o alguien conocido recibió algún mensaje parecido me lo hagas saber para sumar y terminar con ésto y para que NO te pase. Y OJO con el modus operandi. Es un VIL intento de extorsión, pero cibernético, a través de Whatsapp -una plataforma líder de redes sociales cuyos “protocolos” de emergencia -dicho sea de paso- son machotes inoperantes que NO ayudan al usuario en medio de una crisis y en casos de emergencia. No cuentan con un call center, ningún centro de atención, o contacto directo, ni nada de nada. Y en Telcel después de media hora de burocráticos trámites para sustituir el SIM CARD, toma duplicada de datos biométricos, y otros obsoletos pedidos, siguen como siempre tardados e inoperantes.  Ojo, Mucho Ojo como decía el comercial. El perfil de la víctimas son MUJERES (al menos cinco) y personas que por la diferencia de horario se “enganchan”. O despistados que tres horas después o más leyeron de la misma manera otro mensaje de Twitter a las 8am por parte del Servicio Sismológico un “reporte matutino de la sismicidad de magnitud menor de 4.0 de las últimas doce horas”. Personalmente -con todo lo anteriormente relatado- SÍ tembló. No fue la nueva ruta de aviones que desde hace más de dos meses me despierta, ni la constante y perenne angustia de los 18 meses por Co-Vid 19. Para variar y no perder la costumbre. PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Twitter ambos @rafaelmicha y lee todas las columnas en la web en radarmicha.com

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Finalmente

Pues desde uuuy tanto tiempo que escribo sobre Frieze. Ya sé que R.S.V.P. Excélsior no es un suplemento de arte ni de cultura, pero me encanta. ¡AC (antes Co-Vid 19) más! La feria de arte que previamente se organizaba en Randall’s Island -y con más de 190 de galerías- era un ícono. Con pláticas de coleccionistas como Pamela Kramlich y el colombiano León Amitai -además de sus secciones imperdibles como Focus, Frame y Frieze Projects. Frieze es el mejor deal llegado desde el Reino Unido donde originalmente se lleva a cabo Frieze London, Frieze Regent’s Park y Frieze Masters -una selección imponente de artistas con galerías de 35 países y seis mil años de arte universal. Siempre ha habido de todo un poco, desde conferencias magistrales dentro de Frieze Masters Talks con Ai Weiwei, Mark Bradford, mi favoritaElizabeth Peyton cuyo “We can be heroes” alcanzó más de dos millones de dólares en las subastas de NY, Edmund de Waal y Michael Craig-Martin. Su sección Spotlight  con el talento de Gordon Parks, Howard Pindell y General Idea, y para los amantes del diseño mobiliario modernista exhibiciones de Eileen Gray –entre otras. Todo con calidad nivel museo lo que presentan las galerías de renombre internacional. En la sección Focus los más jóvenes artistas presentan obra reciente, así como en la sección Woven muchos más.  Frieze Talks en otra edición incluyó pláticas sobre los 100 años de la fundación del Bauhaus. Y más, más, más. Por deformación profesional no puedo dejar pasar la oportunidad de hablar sobre arte contemporáneo del mundo mundial internacional y más después de la Semana del Arte en la Ciudad de México. Así, casual. Espero con ansias la iniciativa No. 9 Cork Street este otoño en Londres. Y ya con más calma, “hayquir” el año entrante. Frieze ha adquirido status de the It Fair y poco a poco desplaza a las demás como favorita de los art-setters. Fast forward a 2021 en The Shed en Nueva York, mínima y minúscula pero ever so gratifying después del “ayuno” de ferias del 2020. Amé reunirme con José Kuri y mi consen Brie quien me platicó de su mudanza a The Hamptons para el verano, así como descubrir nuevos artistas y propuestas. Y soy el más feliz con la noticia que para el 2022 confirman la edición en Los Ángeles del 17 al 20 de febrero en Beverly Hills y, anuncian SEÚL para el mes de septiembre del día 2 al 5 en COEX, en Gangnam (como la canción!) Espero que mi fav Ale Martinez Partida, mi boleto de entrada, se anime a organizar algo en ese código postal con Anónimo Colectivo y hacer lo propio en ese #Radar. PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Twitter ambos @rafaelmicha y lee todas las columnas en la web en radarmicha.com

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¿Person of influence?

Hoy el tema vergonzoso, indignantemente exhibido en @whatthefffake como contenido barato de @influencersinthewild ….Casi premonitorio de #PostScript ¡Qué miedo! En lugar de iniciar un Podcast (aun cuando todos ya tienen uno así como sus respectivos Insta Lives et al) prefiero mejor hacer aquí una introspección sobre qué exactamente está sucediendo con los “socials”. Allí nos hemos vuelto más vulnerables y transparentes. Recibo frecuentemente mensajes y DM’s titulados: Sponsored Collaboration con diferentes marcas que no sé exactamente si son intentos de extorsión, ofertas de compra/venta encubiertos, o simplemente stalkers. Mencionan los mensajes que mi perfil es un perfect fit para sus marcas, pero a cambio de qué exactamente: ¿likes, followers, views, archives? Igualmente otros correos más repletos de “gritos y sombrerazos” son únicamente intentos de venta disfrazados. Recientemente recibí uno que me invitaba a considerar tener “una identidad de vestuario” a la medida para una “versión mexicana” de un Gianluca Vacchi”. F*ck! Al DJ italiano -con todo y sus más de veinte millones de seguidores- no lo puedo ver ni en ‘gram. Disfruté una gran noche, hace tiempo cuando tocó en Ciudad de México y aún recuerdo el colofón amaneciendo en mi mente: ‘los domingos son días de guardar’. Y una gran sonrisa. Pero CERO mi referente de moda, estilo, y ni remotamente lo que quiero ni pretendo reflejar: “un sibarita en su más amplio concepto, un millonario elegante y a la vez desenfadado…” [sic]. Obvio, me emocionó la propuesta, anduve con el ego a la altura de la Torre Latinoamericana, pero preferí dar las gracias, de una manera educada y  civilizada y concentrarme en lo propio.  ¿Blogger/influencer? Estoy convencido que más correctamente hay que ser autocrítico y aceptar las limitaciones propias y el innegable hecho de que no todo el mundo es Jimmy @doctortaco ni Larry  @sartoriallyinc de @throwingfits. Y si bien me halagan los hashtags tipo: Rafa Gurú de Vida tal y como me contestó recientemente mi compañero Arturo Emilio Escobar de RSVP Excélsior hay que hacer un alto en el camino y decir no, gracias. Sólo si haz llevado a cabo un Ted Talk exitosamente entonces puedes tener un Podcast. Sólo una persona pública debe presumir “una imagen única y referencial” previamente contratada y con profesionales. Todos los demás, en los tiempos inciertos, debemos enfocarnos a realizar nuestro mejor intento, y no morir en el esfuerzo. Incluso con el crossover reciente como activista y curador. “Thank you next” como dice Ariana Grande. Todo alimenta el ego: la nominación para ser un Friday Fit God pero aún después de más de 358 publicaciones aquí y en http://www.radarmicha.com no todos somos Ezra Koenig o alguien con verdadera influencia. PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Twitter ambos @rafaelmicha y lee todas las columnas en la web en radarmicha.com

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Una camiseta que diga…

En junio de 2014 escribí en éste espacio: “Soy Rafael Micha Esq. y soy adicto a la BBC.” Hoy lo refrendo. My personal affair con la cadena de TV empezó en un equipo rentado, ni siquiera propio, que en algún momento se robaron de mi departamento pero felizmente estaba asegurado. Mi corazón Chevening que en aquel entonces se llamaba algo así como The Foreign and Commonthwealth Office (ambos siempre administrados por The British Council). La adicción admitida no es un placer culposo, sino más correctamente, un vicio desenfrenado que, por tratarse de televisión pública, no está tan mal. Llevo un período de sanación auto recetado y hoy por hoy instalado en el período de la Regencia. Que si Poldark. Que si Belgravia. Que si Sanditon. Y Beecham House. All of the above aderezado por las fantasías de Shondaland y su Bridgeton. ¿Será apego a la BBC o literalmente a Jane Austen y a la literatura decimonónica? Ni idea, pero no sé si hubiera sobrevivido de domingo a domingo, en sus estrenos originales y con entregas semanales. Igualmente, amo la comicidad de The Graham Norton Show que me acompaña la noche del jueves con su humor irreverente y su invitados todos. Recuerdo perfectamente cuando Norton visitó la Ciudad de México en búsqueda de temas para sus programas y se enamoró de las quinceañeras, de los taxis vocho, de todo lo mexicano (y más, más, más, de su estancia en HABITA Hotel de casi un mes). No sé exactamente qué haré hasta el regreso del show semanal en septiembre. Anteriormente, fui fan de la saga /nueva versión de Sherlock y la acertada reinterpretación del famoso detective por parte de Benedict Cumberbatch y el Watson de Martin Freeman. Op cit dramas que sí son todo un gentleman´s pursuit y no se convierten en un conondrum como los que protagonizan la familia real con sus dimes y diretes. Espero –sin embargo- sí poder asistir en junio próximo al garden party con motivo de la celebración del cumpleaños de su Majestad la Reina Elizabeth II en la Residencia Británica con Corin Robertson, embajadora del Reino Unido. No sólo hace un magnífico trabajo sino que además es vecina de páginas en éste diario con su columna London Eye. El cumple es el 21 de abril, pero oficialmente se celebra en junio. También de la BBC amo Top Gear -que luego se mudó a Amazon. En las ondas de la BBC descubrí igualmente Fleming: The men who would be Bond. Y qué decir de la serie de Ricky Gervais y su deprimente After Life. Sólo faltó programar The Crown –mi cita semanal de cada miércoles con Victoria- pero igualmente fan en otro servicio de streaming (del cual nada más no podemos terminar la última temporada). Mejor…para así que no se nos junte el lavado con el planchado -especialmente después del desarrollo de la trama en la vida real. Otra imperdible: Taboo. Y más en onda cultural Civilisations del 2019. Ni qué decir de las pelis inglesas como Vita & Virginia o Ammonite. Soy el number one del UK in Mexico. Será la BBC o más correctamente ITV o mi anglofilia personal que me da nostalgia de mis años por allá.  O de la curaduría de programación de la estación argentina Film and Arts (como declaré aquí desde 2016). O seré amante del servicio que me instaló Alberto en mi TV KODI que me permite en The Add Ons ver todo de todo. PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Twitter ambos @rafaelmicha y lee todas las columnas en la web en radarmicha.com

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