My Miami

Justo con el comienzo del verano y las próximas visitas de “los mexicanos que fruta vendían” aquí la guía definitiva para navegar en Miami, sus diferentes zonas y anexas. Todo bajo el marco de lo que llaman sin ningún empacho South Florida. Recién regresé a ese #Radar animado por el viaje para ser testigo de la ceremonia que incluía tres nominaciones para Grupo HABITA en los premios AHEAD Americas organizado por la influyente revista inglesa de hospitalidad Sleeper & Supper Magazine. En el evento que se llevó a cabo el miércoles 28 de junio en el Pérez Art Museum Miami se distinguió a Casa Fayette  dentro de la terna de la categoría Renovación HOTEL URBANO. ¡Qué orgullo para Guadalajara y para nuestro país! Además se reconoció el esfuerzo de comunicación visual y branding para Casa Fayette que realizó Pierre Marie Agin -artista de Paris que creó el nombre, el logotipo y toda la estrategia (visual identity nomination). Asimismo, The Robey Chicago recibió la nominación por Best Suite por su Panorama Suite.  Pero regresando a ese destino de viajes, olvida todo lo que recuerdas como la ochentera serie de televisión Miami Vice con Don Johnson y Philip Michael Thomas, la espléndida actuación de Al Pacino en Scarface (que tendrá una nueva encarnación), y encontrarás un código postal completamente nuevo y sofisticado -digno de su propia versión de CSI Miami. Arte contemporáneo: ✔Check! Tienes el Bass Museum of Art y el PAMM Perez Art Museum Miami diseñado por Herzog & de Meuron, así como las más vanguardistas colecciones: De la Cruz Collection, Rubell Family Collection, y The Margulles Collection. Al norte, Museum of Contemporary Art North Miami, con su expo de Anselm Keifer en la zona que cumple 90 años North Miami Beach, y más allá todavía el NSU Art Museum Fort Lauderdale. Ninguno tiene desperdicio alguno. Hasta las tiendas de lujo, las oficinas de real estate, y los centros comerciales más mainstream tienen y exhiben su propia colección de arte como el de Aventura y con su Laurence Weiner, su Jorge Pardo, et al Moda: ✔Check! Desde los diseñadores más reconocidos en Bal Harbour o Las Olas Blvd. pasando por ropa vintage, the usual suspects y los más vanguardistas como Supply & Advise: mi tienda favorita del mundo mundial en Miami. Se anuncia como “Provisioners for the social lion and occasional gentleman.” Así, sencillito. Ya no hay que ir tan lejos a los outlets de Sawgrass Mills ya que Off 5th Avenue está en Biscayne y la 186 St. Y obvio imperdible la visita obligada a Alchemist en el 5 piso del estacionamiento/obra de arte en 1111 Lincoln Road que construyó Mario con los star-achitects Herzog & de Meuron.  Gastronomía: ✔Check! En sus diferentes zonas hay oferta para todos los gustos. Las franquicias internacionales, las sucursales de los 50 Best, y lo más local, único e irrepetible. Lo de más moda es La Sireneuse de Positano, Filia en el SLS Hotel Brickell y Modern Garden. También mis personal favs de toda la vida como Marian’s y Mandolin. Hoteles: ✔Check! Miami es el destino con más hoteles boutique del mundo (más los que se acumulen esta semana) pasando por el “tacky chic” de Faena hasta el East Hotel y nada como el super cool Four Seasons de Surfside con interiores diseñados por Joseph Dirand de Paris. La cadena canadiense decidió contratar a lo que el T Magazine del New York Times describe como “arguable the most sought-after talent of the design world” quien colaboró con GRUPO HABITA hace más de 10 años. Dirand fue el responsable del interiorismo de Distrito Capital en Santa Fé que describió como un penthouse de soltero, y también de HABITA MTY. Dirand además de sus excelsos diseños de interiores también ha colaborado recientemente con los orfebres franceses Puiforcat y está incluído en un libro de diseño francés The New Chic: French Style from Today’s Leading Interior Designers editado por Rizzoli con los responsables de Architectural Digest France. Diseño ✔Check! Una visita al icónico Bacardi Building en Brickell es también un must. Y descubir la icónica zona de Coral Gables donde vive mi consen Verónica con su Coral Gables Museum en 285 Aragon St. justo al ladito de Books & Books. Amo el estilo revival de por allá y más más más Vizcaya, The Venetian Pool, Miracle Mile, y el monumental Biltmore. Hipsters:  ✔Check! La zona de Wynwood Art District tiene pero el grafitti, pero los dinners y restaurantes como Plant Food. Arquitectura: ✔Check! Edificios diseñados por los starchitects como Zaha Hadid y su One Thousand Museum (con el penthouse valuado en más de 20 millones de dólares) casi terminado ya, en Surfside las torres de Richard Meier (incluyendo el Four Seasons Residences), y The Surf Club en lo que era un antiguo club de playa con reputación y membresías con restricciones antisemitas de principios de siglo XX con diseño de Dirand op cit. También los edificios Norman Foster (y su bellísima Casa Faena), Piero Lissoni, Renzo Piano Workshop, et al. Imperdible el Vintage Modern en MiMo el área en Biscayne Blvd y su icónico Vagabond Hotel, sus tiendas de antigüedades en el número 8650 y en la calle 123, y el espectacular Blue Collar Diner. Y la historia: ✔Check! Desde un antiguo monasterio español  que data del 1133 y fue terminado en 1141 DC y transportado originalmente por William Randolph Hearst en los años veintes (y armado como un gran rompecabezas en la cerca de la calle 163) Y obvio, las horas y horas en la alberca, en la playa y en los yates. #Not #MyMiami   Sígueme en Instagram y Twitter en @rafaelmicha y lee todas las columnas en http://www.radarmicha.com

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The Great War is Here: the enemy is real

Soy adicto a HBO. Pero más, más, más a Game of Thrones. Se dice fácil y más después de haber confesado varias veces mi lealtad y adicción con otros canales de TV, y programas ahora SÍ estoy cien por ciento seguro. A la mejor es demasiado tarde dado el inminente final de la serie, pero no es un error, ya que HBO, como reza el anuncio, no es TV, es HBO. Es más que un “guilty pleasure”: es una adicción desenfrenada. Otra más. Con las múltiples nominaciones cada temporada que pasa a los premios Emmy ciertamente no soy el único. HBO ha marcado un hito en la historia de la TV y estoy pegado al canal 453 de SKY más de lo que quisiera confesar. No me pierdo las transmisiones de todas las temporadas de Game of Thrones y tengo un save the date para el domingo que viene 16 de julio desde hace más de siete meses en mi agenda para recordarme (¡como si hiciera falta!) del estreno de la séptima temporada. La serie es un must, y ahora que se acerca el final del fin no sé qué hacer.  Traté de llevar religiosamente a cabo los pasos vs. la adicción: anger, denial, depression, bargaining, and acceptance. Pero no ha cambiado nada, soy un adicto y lo reconozco. Mi obsesión/adicción a HBO y Game of Thrones se la confesé en vivo y a todo color a su creador George R. R. Martin cuando invitado por Penguin Random House cenó muy en petit comité durante la FIL Guadalajara en la Top Suite de Casa Fayette durante su visita a México el año pasado.  GOT será sin ninguna duda EL tema de conversación más socorrido del segundo semestre del 2017 y no sé qué demonios haré cuando termine la serie. Todo regresa a Invernalia, al principio y a la primera escena del primer capítulo. Así que aplíquense si es que no la han visto, todos los capítulos de las pasadas seis temporadas. HBO claudicó a producir su multipremiada serie y Martin no tiene ni para cuando publicar un nuevo libro. Esperé pacientemente el domingo próximo para el estreno de la nueva temporada de Game of Thrones entreteniéndome con todo. Repeticiones, cortos en You Tube, noticias en Instagram y así. Los que no estarán pegados a la TV en menos de 48 horas, sorry. A la mejor podrán ver el capítulo de estreno por HBO GO. O TV pirata u otros servicios de streaming. Feliz estoy de saber que llegan al trono de hierro muchas mujeres: Cersei (con Ser Jaime detrás -literalmente), o Daenerys (asesorada por otro Lannister: Tyrion) pero es un abuso que tengamos que esperar poco a poco –semanalmente- para saber más de los destinos de Sansa, o de su hermana Arya Stark a girl has no name. Y ni qué decir entorno el enigma de Jon Snow y su parentesco con otra casa reinante? ¿Se resolverá ahora finalmente que el invierno ha llegado? #PrepareForWinter A la mejor en lugar de volver a ver las siete temporadas en un binging televisivo a todo lo que dá ahora así me animo a leer los múltiples tomos y las chorocientas mil páginas de los libros originales de George R. R. Martin que tengo autografiados después de su visita a Grupo HABITA. ¡Not! ¿Cómo anticipar la trama? Su newsletter  #Wispers of Westeros anuncia sorpresas, nuevas muertes y desapariciones y las apuestas corren. Pero por alguna extraña razón, no puede ser visto fuera de los Estados Unidos.  En fin, por lo pronto un atento aviso (por si ocupa): ni me busquen ni me llamen los domingos en horario prime time. Ni esperen publicaciones en mi cuenta de Instagram (aún cuando sea ese día y hora el horario estelar y cuando más likes puedes conseguir como dicen los expertos). No tengo ninguna duda de que la estrella no será ninguno de los multifotografiados actores quienes recientemente posaron para Vanity Fair una vez más sino más correctamente los tres protagonistas principales: #Dracarys  Disclaimer: Odio los spoilers así que no veo ni sigo ninguna de las cuentas en redes sociales como Universe of Thrones así que ni lo intenten.  Y espero este año sí poder visitar San Diego durante Comic Con. “AndNowMyWatchHasEnded Sígueme en Instagram y en Twitter en @rafaelmicha

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Dasvedania

En 1987 visité la ahora desaparecida Unión Soviética. Antes del glasnost y la perestroika. Se empezaban a gestar dichos movimientos en ese mismo momento y, luego entonces, acompañado de un grupo de estudiosos de las relaciones internacionales -con base en Londres- decidimos ir a Novgorod y Leningrado. Hoy, San Petersburgo es la nueva “onda” de Rusia y Novgorod más, ciudad que por líneas limítrofes está localizada cerca en Ucrania. Lo que sí es un hecho que el mundo de mi vida pasada existe sólo ahora en mi imaginación. Por eso al recibir un email de Tablet Hotels se me antojó volver.  El asunto del correo rezaba: The Party Line, the fall of the Soviet Union by train. ¿Podría existir algo más divertido y nostálgico que viajar y viajar en el tiempo sin necesidad de una máquina de idem? El trayecto por el tren transiberiano (con o sin caviar y vodka todo incluído) re-visitando el hermoso Hermitage y su pléyade de obras de arte, y el Kremlin en un momento en que hasta Trump es mega fan no podía ser más atractivo.  Obvio, la aventura se concretó cuando recibí una invitación de la Embajada de Rusia en México para celebrar el 8 de junio el Día Nacional de Rusia. ¡No existen las coincidencias! El Embajador Eduard Malayán -a quien conocí con su esposa en una celebración navideña en casa de mi consen Silvia Rojo- nos convocó para compartir y festejar en la mansión que ocupa la Residencia y la Embajada -Посольство России в Мексике- una bellísima casona finisecular en Av. José Vasconcelos en la colonia Hipódromo que antes fuera de la mismísima Condesa, la que habitó en el primer cuadro en lo que ahora es Downtown México de Grupo HABITA.  Y por si necesitara más convencimiento allí estaban los partidos de la Selección Nacional en la Copa Confederaciones Rusia 2017 que fue la mejor excusa. Así que empacamos: y a Moscú y Kazán fuimos a dar con los “mexicanos que fruta vendían” cortesia de Aeroflot. En el entourage de los que han puesto tan alto el nombre de México: Grupo Modelo con Corona y armados con “Mexico is the Shit” de Anuar Layon, artículo que seguramente se convertirá en el uniforme de todos los aficionados para la copa del mundo de aquí, allá y acullá con sangre tricolor en sus venas se puede conseguir en el portal http://www.mercadorama.com.mx  ¿Cuál fue mi sorpresa inmesa cuándo además de nosotros, más de 5 aficionados en el petit comité de asistentes en la Arena de Kazán portaban orgullosos la chamarra? Y varios jugadores de @miselecciónmx Todo ante el asombro y festejo de los demás 35,000 asistentes en el primer partido vs. Portugal. Pero volviendo al principio: primera escala Moscú. Y un tour “de pisa y corre”: del aeropuerto Internacional de MoscúSheremetyevo (SVO) en tren hasta la estación de Bratislava y de allí viajar en metro de Moscú para descubrir sus espectaculares estaciones -dignas de museo- y perderse con sus más de 9 millones de viajeros diarios. Los planes originales del Metro son de 1902 y fueron retomados en 1912 aunque los trabajos empezaron hasta después del fin de la Primera Guerra Mundial, y la primera línea se inauguró hasta 1935. Sólo vimos apenas 3 estaciones de las 44 que han sido designadas como patrimonio o de interés cultural como la icónica estación Mayakovskaya y sus mosaicos bizantinos tan emblemáticos con realismo soviético que hasta el mismísimo Diego Rivera seguramente envidió en su época.  Obvio en tierra, de Moscú visitamos la Plaza Roja, el Kremlin, la Catedral de San Basilio, el Mausoleo de Lenin, el edificio del museo histórico, las galerías de GUM y el Templo de Jesucristo El Salvador. Apenas con tiempo contado para la foto y la explicación experta de Johnathan y bajo un cielo más azul que los de la otrora “región más transparente”. Desafiando el límite de tiempo, el gentío, y el jet lag. No más de 3 horas apenas, con tiempo exacto para la ida y vuelta como esos tours que organizan para quinceañeras y que anuncian “quince capitales de Europa en 9 días”. Y de allí rumbo a Kazán. Y a la fiesta. Al día siguiente entre el Cielito Lindo,  cánticos misóginos de “Si nos organizamos…” y gritos homofóbicos prohibidos por la FIFA so pena de sanción coreamos los 4 goles con un empate que supo a victoria. Nos salvamos de la multa de 15 mil rublos, la perdida de nuestra visa Fan ID, y del veto de las autoridades para asistir a otros partidos como causa de “all of the above”. La afición desde ese primer encuentro ha sido mucho más respetuosa tanto en Sochi en el día de San Juan -con todo y sus celebraciones paganas- para evitar penalización y con la Corona del partido vs. Nueva Zelanda regresamos nuevamente a Kazán. Y volvimos a Sochi para la derrota vs. Alemania. Sin gritos, con todo y que Rusia es nada tolerante con los derechos humanos pero con los mexicanos se ejerció el castigo y el escarnio público contra nuestra afición. En Rusia, sobrevivimos el solsticio de verano, el día más largo del año y su respectiva noche de fiesta más corta. Nos asombramos con el sol de medianoche y echamos guerra como vikingos dignos de la celebración de la luz. Lo demás es historia. Nos vemos en el Mundial. Disclaimer: para el 2018 les urge señalización en algo más que cirílico en las otras sedes que no sean la capital. Mejor comida. Hablar inglés. Y una policía de más bajo perfil. Por lo demás: Nasdrovia. Nosotros -en lugar de corear gritos prohibidos- lo traeremos impreso en las camisetas como sucedió en el partido vs. Rusia  y dio cuenta Instagram o seremos más creativos para apoyar a M-E-X-I-C-O. Sígueme en Twitter e Instagram en @rafaelmicha y lee todas las columnas en radarmicha.com

 

 

 

 

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Erradicando la insensibilidad por Victoria Micha y Sophia Sacal -colaboradoras invitadas

Ejecutan a tres en Ciudad Juárez.” “Niña de 11 años asesinada por feminicidio.” “Enfrentamientos en Reynosa dejan cuatro muertos.” “Empleado abre fuego en local de UPS en San Francisco.” “Al menos 12 muertos en devastador incendio en la Torre Grenfell.” “Un ataque suicida contra un convoy de sirios evacuados causa más de 120 muertos.” “47 huérfanos entre los más de 4,000 niños evacuados de Alepo.”

Como bien dijo Andy Warhol, “Cuando ves una imagen espantosa una y otra vez, deja de tener efecto.”  Cada día, encontramos más y más noticias—sobre asesinatos, violaciones a los derechos humanos y otros actos crueles—en las portadas de  periódicos, revistas, y redes sociales. Sin embargo, éstas han perdido el poder de asombro o de horror que alguna vez tuvieron. La pregunta que surge, entonces, es: ¿qué hace que una noticia nos impresione y horrorice, si finalmente estamos ya tan acostumbrados a tales tragedias y crímenes?

Lo que verdaderamente nos debería de escandalizar es precisamente esta situación: el hecho de que el humano se ha vuelto absolutamente inmune. Los medios de comunicación están endosando la ignorancia al banalizar y normalizar la gravedad de la realidad. Cuando vemos una imagen de un niño Africano, arrodillado, comiendo los restos de alguien más del piso, ya no sentimos compasión. Cuando leemos la noticia de un ataque terrorista, la reacción inmediata deja de ser sorpresa; han pasado a ser parte de nuestras vidas diarias.

Nos deberían de dejar de impresionar los crímenes que se cometen en el país o los atentados que suceden alrededor del mundo; en vez, deberíamos de preocuparnos por recuperar ese sentido de compasión que se ha perdido. Debemos de tomarnos el tiempo para reflexionar y volcarnos a nosotros mismos—a nuestros pensamientos y nuestra percepción del mundo en el que vivimos y de las vidas que llevamos. ¿Qué precisamente es lo que nos ha conducido a tal insensibilidad? ¿A nuestra actitud meramente tibia cuando se trata de tales hechos?

De manera profética, el autor ruso Fyodor Dostoyevsky, puntualmente remarcó: “¿A qué se debe que permanezcamos poco menos que insensibles ante estos hechos que nos presagian un sombrío porvenir? ¿Hay que atribuir esta indiferencia a la osadía, al agotamiento prematuro de la inteligencia y la imaginación de nuestra sociedad, joven todavía, pero ya débil; al relajamiento de nuestros principios morales o la ausencia total de tales principios?”

Lamentablemente estás preguntas permanecerán abiertas para la humanidad, y en la medida en la que nosotros no dediquemos nuestro tiempo a contestarlas el mundo seguirá situado en un momento en la historia en tremendo e inminente declive, que solo desembocará en el fin de la humanidad como la conocemos. No podemos esperar a que esta situación sea una cosa del pasado, un suceso del cual podremos aprender. Debemos decidir actuar. Ahora. Constantemente mostramos nuestra cara de preocupación y horror ante el mundo; fingimos escandalizarnos, pero en verdad el morbo nos entretiene y la desgracia ajena nos cobija en una especie de auto complacencia.   En tan solo un abrir y cerrar de ojos, las atrocidades con las que nos topamos quedan como sensación en el pasado; siendo reemplazadas y pasadas a un segundo plano por nuestras alegrías y placeres cotidianos. Pero aún queda esperanza; la promesa de las nuevas generaciones, quienes hablan de una reflexión y de una consolidación pronta con la sociedad en la que actualmente estamos sometidos.

El primer paso hacia el cambio es siempre la conciencia, y para esto se necesita adquirir un sentido último de responsabilidad colectiva. Debemos de responsabilizarnos por los actos que acosan nuestras vidas diarias y las situaciones que permean el mundo en el que vivimos. Solamente de esta manera llegaremos a a la posibilidad de una vertiente de cambio. En la medida en la que reconozcamos que todos somos responsables por todos, la humanidad tendrá la oportunidad de trascender de manera positiva. Lo que nos queda como individuos precursores del cambio es vivir nuestras vidas en base a la célebre frase del ministro de Inglaterra, Winston Churchill: “El precio de la grandeza es la responsabilidad.

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Luxury Lab 2017

Con de un brunch muy VIP con los ponentes que viajaron del extranjero y los líderes de la industria del lujo de nuestro país que se llevó a cabo en Distrito Capital se dio el banderazo de salida de Luxury Lab 2017 la semana pasada. La presente crónica será como de una ´muerte anunciada’ o más correctamente como una boda a la que si NO estás invitado no puedes asistir -y más, más, más porque ya pasó- pero por su relevancia e importancia hay que dar cuenta de ello. Como se debe. Agasajados por DIAGEO bajo el ojo avisor de Karen Nichols supervisando a su equipo formado por Juan Pablo Molinar Ron Zacapa Brand Ambassador y Ricardo Cortizo whisky specialist representando JWBlue Label la tarde fue una delicia. También presentes los miembros de la prensa de estilo de vida y lujo -encabezados por Lourdes Mendoza y su columna Con Estilo y Placeres y Negocios, Deby Beard y Mundo del Vino y los Placeres Sensuales, y Suite Presidencial, además de mi editora estrella de RSVP Excélsior (¡aquí presente!) y otros más hicieron lo propio. Así como los so called influencers más reconocidos del país como Pam Allier, Fer Medina, Venus Fabricatore y Oscar Madrazo quienes atestiguaron todo. Y los ponentes como Ffleur Roberts, quien en petit comité y a puerta cerrada recibió a un grupo el martes para un workshop por primera vez, y otros más. Abelardo Marcondés no podría estar más feliz. Decidió darle continuidad a su foro celebrado en Miami y ahora en Mexico con un sutil hilo conductor: el interiorismo y por ello seleccionó Distrito Capital el único hotel que el diseñador de interiores Joseph Dirand ha hecho en la Ciudad de México que ahora recién decoró The Surf Club. Así es, diez años después que GRUPO HABITA Four Seasons contrató a un diseñador de interiores que el ojo creativo de Carlos Couturier ya había puesto en el radar de la industria para la inauguración de Distrito Capital y un poco después reconfirmó en HABITA Mty. El que describen como “arguably the most sought-after talent of the design world” en T Magazine del New York Times fue el común denominador entre los dos Luxury Labs, evento que ni los muros, ni las políticas de Trump pudo cancelar. Lo que sobrevivimos la aventura del brunch llegamos puntualmente a la cita para desahogar la agenda de trabajo del lunes. Este año, la séptima edición de LuxuryLab.Mx  se desarrolló con el tema Sustentabilidad e Innovación y entre VIPs, empresarios, y celebridades como el Juanpa y all of the above  se llevó a cabo el foro el 12 de junio en el The St. Regis Mexico City a partir de las 8:00 horas. Las sesiones, interesantes. El almuerzo espléndido. Y la compañía en la comida, más. Y al finalizar el evento todos se dieron cita en en el bar Fifty Mils en el Paseo de la Reforma, 500. Ya al día siguiente muy en petit comité el director de Careyes, la directora de Montblanc Mexico y otros más nos reunimos con Fflur Roberts en Casa Editorial de Edgar Alan Poe, 94 Polanco para una productiva sesión de trabajo de 10:00 a 12:00 horas. El lujo en nuestro país está a todo lo que da. Y las estadísticas y pruebas contundentes allí están a la vista de todos. #LuxuryLabMX  #Sustainability #Innovation Sígueme en Instagram y en Twitter y lee todas las columnas en www.radarmicha.com

 

 

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Fences, pero no la película

Con la omniprescencia de Ai Weiwei -cuyo nombre escuché por primera vez de mi consen Abaseh-  se vuelve a poner de moda en el segundo semestre del año el tema de los muros en EEUU después de su falta de asignación de presupuesto y casi ‘cancelación’. Obvio, no el tan cacareado y amenazado muro del presidente de los Estados Unidos de América Donald Trump, entre nuestras naciones. No el Muro de los Lamentos, donde justamente fue a orar el líder del mundo libre -de entrada por salida- en su visita a Israel en mayo pasado. Tampoco, de “moda” el muro que me propinaron mis inconscientes vecinos pared con pared –literalmente- de más de 10 metros de altura. Indignante. Innecesario. Porque la colindancia no obstruye. So uncivilised y carente de un mensaje de ‘buena vecindad’. Es el muro que se yergue amenazante ADEMÁS de otro muro en mi terraza, pero más, más, más, insifribles los más de cuatro años de obra desconsiderada y descomunal que quedan para la posteridad. El ecocidio de una empresa voraz, ‘desarrollador inmobiliario’ Terraforma: el constructor/destructor. El abuso intransigente. Pero esa es otra historia llena  de desaciertos del “arquitecto”, de una constructora que trabaja sin horarios, ni fecha en el calendario, ni respeto y con la complacencia y contubernio de la autoridad local. En fin. Pero regresado a Ai para seguir alimentando su controvertida imagen pública el artista chino que saltó a la fama gracias al “Estudio de Perspectiva 1995” -un ‘bird finger’ desde la plaza de Tiananmen que dio la vuelta al mundo instantáneamente en una época en que Instagram ni Twitter existían todavía. Ahora el Sr. Ai exhibirá  a partir del 12 de octubre “Fences Make Good Neighbors.” ¿Me estás leyendo, inútil op. cit.? La organización Public Art Fund para celebrar su 40° aniversario ha comisionado 10 proyectos que tienen que ver con los muros, las bayas, y serán exhibidos in situ por todo Nueva York. ¡Qué ansiedad para comparar y enseñarles a mis vecinos! Parece que fue ayer cuando visitamos en la bienal de Venecia 2013 sus 4 exposiciones diferentes, en distintos lugares. Desde los dioramas de su excarcelamiento / arresto domiciliario, el pabellón de Alemania dentro del Arsenale con “Bang”, el Zuecca Project Space en la isla de Giudecca, y su instalación “Straight: 150 tons of crushed rebar from schools flattened in the Sichuan earthquake of 2008” hoy son muros. Los fans de Ai que lo seguimos religiosamente a través de las redes sociales tanto sus 349,000 seguidores en Twitter como los 315 mil en Instagram más los que se acumulen esta semana. Y los que convivieron con él en su visita a la Ciudad de México reciente. En redes hemos visto crecer a su hijo que primero apareció en la peli del 2012 Ai Weiwei Never Sorry con todo su subtexto político y su inquietante activismo. En Londres conmovió a los ingleses con su exhibición en el 2010 que se llevó a cabo en Turbine Hall  de la Tate South con las semillas de girasol, cada una única e irrepetible hechas en porcelana. Y con su serie de tibores de diferentes dinastías chinas recubiertos con pintura automotriz –como aquellos en la colección del museo Perez en Miami. También por sus piezas lúdicas como diseñar ganchos en vidrio soplado –que obviamente no soportan nada y otras piezas que han sido el must de Zona Maco año con año cortesía de la galería Rafaela Cortese (y siempre afortunadamente se han quedado cerca de nuestro Radar en las colecciones mexicanas más entendidas). Después del éxito de Tate South Ai Weiwei regresó al Reino Unido con el pretexto de ser nada más y nada menos que Honorary Royal Academician: “Unexpected eventualities” en el código postal de Picadilly. En la Royal Academy la exposición presentó 20 años de producción –probablemente el artista best seller de la Lisson Gallery junto con Anish Kapoor-. Con obras que datan desde 1993 la muestra documentó el regreso del artista a China después de su residencia en Nueva York y rejuvenecen el clásico recinto inglés –un bastión del arte tradicional del hemisferio occidental fue el éxito de la temporada. Y ahora, durante el otoño en Nueva York veremos nuevamente los temas favoritos del artista: la libertad, la censura, los derechos humanos et al serán materia dispuesta para la lúdica obra  de muros que siempre logra dibujar una sonrisa en los espectadores y ejerce una poderosa crítica actual. Sígueme en Instagram y en Twitter y lee todas las columnas en www.radarmicha.com

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Uber: bro culture y más!

No sé qué pasa con Uber. Por muchos lados -en vivo y a todo color- y más, más, más, en el mundo virtual de las plataformas sociales (del cual soy adicto declarado) se comparten historias de terror. Que si @Mijangos  Que si @itgirlmx Y obviamente la mía “propia”. ¿Serán  leyendas urbanas, o casos de la vida real? Hace un par de años escribí ésta loa al director -en aquella época- de la empresa para la revista @quiencom por ser uno de los seleccionados de la prestigiada lista de los “personajes que mueven a México”.  Empezaba con: ¡UBER CEO! Y me seguía como collar de perlas y destacaba las virtudes de convertirme en “mi propio jefe, con mi coche en socio Uber.” Tantas porras, desenfrenadas:  ¿habrá sido por la novedad? En aquel momento elegí que Uber fuera mejor mi conductor privado como para otros más de 700,000 usuarios en aquel entonces nuestro país, para que “los ciudadanos nos reconectemos con nuestra metrópoli”. Por esas fechas, Uber había revolucionado el transporte en el mundo y México, donde ya existían más de medio millón. Era posible acceder al servicio  en tantas ciudades como hoteles de Grupo Habita: Monterrey, México, y Guadalajara, etc. La Ciudad de México fue la primera ciudad en América Latina donde Uber inició operaciones después de una larga lucha y de una campaña de marketing que  desafiaba a los sindicatos corruptos, a obsoletas leyes de movilidad, y a privilegios todos: ¡Uber se queda! ¡Y en redes sociales nos sumamos todos para defender a capa y espada el derecho de los consumidores a escoger y ampliar los servicios y alternativas de transportación. Veía similitudes entre nuestras empresas y muchos común denominadores. A su llegada fue innegable la omnipresencia y la fuerza en la que ha expandió su negocio Uber. Se convirtió en un must de mi vida diaria y tenía religiosamente una calificación  de 4.8. Hoy, hoy, hoy en que el servicio ya no es tan innovador y se enfrenta a una ardua competencia las cosas han cambiado mucho. De ser mi start-up consentida, mi network de personal drivers me dan apenas un rating de 3.8. Obvio, me lo merezco, y no me quejo: es un hecho innegable que soy muy exigente, califico siempre el servicio y generalmente encuentro que sus estándares de servicio (que antes eran tan buenos como el mejor chofer de los BMW house cars de GRUPO HABITA) han ido en picada. O son inexistentes. Los socios cancelan con singular alegría y cada vez más frecuentemente. Me parece que son irresponsables al momento de confirmar un servicio, porque muchas veces NO están en la cercanía del usuario, pero más importante y fundamental NO conocen nuestra caótica Ciudad. El general manager de aquel entonces -que ayudó con el empoderamiento del ciudadano de a pie y lo  convirtió en empresario y jefe de su empresa- dejó ya pero en el interim reclutó a muchos improvisados. Y les hizo creer que eran la neta del planeta.  Uber  -antes paladín de la defensa de los derechos del consumidor y promotor el autoempleo- es un nuevo villano. De ciertamente transformar a México con su servicio, con su plataforma de viajes compartidos en tiempo real y su vanguardista UberEats ahora -on the record- digo: retiro lo dicho!  ¡On the record! No sé exactamente en qué momento se convirtió en una empresa tan mala. No parece que hay capacitación alguna. No hay actitud de servicio, ninguna. Los conductores (perdón “socios Uber”) creen que con comprar un coche nuevo ya la hicieron. Y no. En lo personal, tengo el problema en que mi calle tiene entrada por dos lados y nunca le atinan. Aún con la ubicación al milímetro exacto. Y nunca logran pasar por la caseta. O no llaman por teléfono para su acceso. Y generalmente, ya cuando llegan seriamente retrasados nomás no la hacen. En mayo, gracias al tercer día en que “No Circulo” por las contingencias decidí darme Uber. El primer servicio que pedí a las 7am me colgó el teléfono cuando le dije que estaba en un acceso clausurado y se tenía que “dar la vuelta”. El siguiente servicio no escuchaba las direcciones del Waze -amén del rancio olor de la unidad  mismo que era insoportable. Nos perdimos al menos 4 veces en un trayecto que no podía ser más fácil y sencillo. Siempre los traslados terminan “recalculando la tarifa original” aún cuando su disclaimer dice que “la tarifa del viaje se calculó según las tasas que se mostraron durante la reserva y otros ajustes y cargos aplicables” (sic). Lo único que se salva es su marketing virtual, que si para Mamás (y su perfil familiar). Que si para UberEATS y su intento para romper el Guinness World Record. Y sus ingeniosos hashtags.  ¿Será que mejor bajo a mi Samsung S8+ la App de Cabify?  ¿O mejor regreso a tratar con mi Sitio de Taxis más cercano? #SeAceptanSugerencias Sígueme en Twitter e Instagram en @rafaelmicha y lee todas las columnas en radarmicha.com

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