My Miami

Justo con el comienzo del verano y las próximas visitas de “los mexicanos que fruta vendían” aquí la guía definitiva para navegar en Miami, sus diferentes zonas y anexas. Todo bajo el marco de lo que llaman sin ningún empacho South Florida. Recién regresé a ese #Radar animado por el viaje para ser testigo de la ceremonia que incluía tres nominaciones para Grupo HABITA en los premios AHEAD Americas organizado por la influyente revista inglesa de hospitalidad Sleeper & Supper Magazine. En el evento que se llevó a cabo el miércoles 28 de junio en el Pérez Art Museum Miami se distinguió a Casa Fayette  dentro de la terna de la categoría Renovación HOTEL URBANO. ¡Qué orgullo para Guadalajara y para nuestro país! Además se reconoció el esfuerzo de comunicación visual y branding para Casa Fayette que realizó Pierre Marie Agin -artista de Paris que creó el nombre, el logotipo y toda la estrategia (visual identity nomination). Asimismo, The Robey Chicago recibió la nominación por Best Suite por su Panorama Suite.  Pero regresando a ese destino de viajes, olvida todo lo que recuerdas como la ochentera serie de televisión Miami Vice con Don Johnson y Philip Michael Thomas, la espléndida actuación de Al Pacino en Scarface (que tendrá una nueva encarnación), y encontrarás un código postal completamente nuevo y sofisticado -digno de su propia versión de CSI Miami. Arte contemporáneo: ✔Check! Tienes el Bass Museum of Art y el PAMM Perez Art Museum Miami diseñado por Herzog & de Meuron, así como las más vanguardistas colecciones: De la Cruz Collection, Rubell Family Collection, y The Margulles Collection. Al norte, Museum of Contemporary Art North Miami, con su expo de Anselm Keifer en la zona que cumple 90 años North Miami Beach, y más allá todavía el NSU Art Museum Fort Lauderdale. Ninguno tiene desperdicio alguno. Hasta las tiendas de lujo, las oficinas de real estate, y los centros comerciales más mainstream tienen y exhiben su propia colección de arte como el de Aventura y con su Laurence Weiner, su Jorge Pardo, et al Moda: ✔Check! Desde los diseñadores más reconocidos en Bal Harbour o Las Olas Blvd. pasando por ropa vintage, the usual suspects y los más vanguardistas como Supply & Advise: mi tienda favorita del mundo mundial en Miami. Se anuncia como “Provisioners for the social lion and occasional gentleman.” Así, sencillito. Ya no hay que ir tan lejos a los outlets de Sawgrass Mills ya que Off 5th Avenue está en Biscayne y la 186 St. Y obvio imperdible la visita obligada a Alchemist en el 5 piso del estacionamiento/obra de arte en 1111 Lincoln Road que construyó Mario con los star-achitects Herzog & de Meuron.  Gastronomía: ✔Check! En sus diferentes zonas hay oferta para todos los gustos. Las franquicias internacionales, las sucursales de los 50 Best, y lo más local, único e irrepetible. Lo de más moda es La Sireneuse de Positano, Filia en el SLS Hotel Brickell y Modern Garden. También mis personal favs de toda la vida como Marian’s y Mandolin. Hoteles: ✔Check! Miami es el destino con más hoteles boutique del mundo (más los que se acumulen esta semana) pasando por el “tacky chic” de Faena hasta el East Hotel y nada como el super cool Four Seasons de Surfside con interiores diseñados por Joseph Dirand de Paris. La cadena canadiense decidió contratar a lo que el T Magazine del New York Times describe como “arguable the most sought-after talent of the design world” quien colaboró con GRUPO HABITA hace más de 10 años. Dirand fue el responsable del interiorismo de Distrito Capital en Santa Fé que describió como un penthouse de soltero, y también de HABITA MTY. Dirand además de sus excelsos diseños de interiores también ha colaborado recientemente con los orfebres franceses Puiforcat y está incluído en un libro de diseño francés The New Chic: French Style from Today’s Leading Interior Designers editado por Rizzoli con los responsables de Architectural Digest France. Diseño ✔Check! Una visita al icónico Bacardi Building en Brickell es también un must. Y descubir la icónica zona de Coral Gables donde vive mi consen Verónica con su Coral Gables Museum en 285 Aragon St. justo al ladito de Books & Books. Amo el estilo revival de por allá y más más más Vizcaya, The Venetian Pool, Miracle Mile, y el monumental Biltmore. Hipsters:  ✔Check! La zona de Wynwood Art District tiene pero el grafitti, pero los dinners y restaurantes como Plant Food. Arquitectura: ✔Check! Edificios diseñados por los starchitects como Zaha Hadid y su One Thousand Museum (con el penthouse valuado en más de 20 millones de dólares) casi terminado ya, en Surfside las torres de Richard Meier (incluyendo el Four Seasons Residences), y The Surf Club en lo que era un antiguo club de playa con reputación y membresías con restricciones antisemitas de principios de siglo XX con diseño de Dirand op cit. También los edificios Norman Foster (y su bellísima Casa Faena), Piero Lissoni, Renzo Piano Workshop, et al. Imperdible el Vintage Modern en MiMo el área en Biscayne Blvd y su icónico Vagabond Hotel, sus tiendas de antigüedades en el número 8650 y en la calle 123, y el espectacular Blue Collar Diner. Y la historia: ✔Check! Desde un antiguo monasterio español  que data del 1133 y fue terminado en 1141 DC y transportado originalmente por William Randolph Hearst en los años veintes (y armado como un gran rompecabezas en la cerca de la calle 163) Y obvio, las horas y horas en la alberca, en la playa y en los yates. #Not #MyMiami   Sígueme en Instagram y Twitter en @rafaelmicha y lee todas las columnas en http://www.radarmicha.com

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The Great War is Here: the enemy is real

Soy adicto a HBO. Pero más, más, más a Game of Thrones. Se dice fácil y más después de haber confesado varias veces mi lealtad y adicción con otros canales de TV, y programas ahora SÍ estoy cien por ciento seguro. A la mejor es demasiado tarde dado el inminente final de la serie, pero no es un error, ya que HBO, como reza el anuncio, no es TV, es HBO. Es más que un “guilty pleasure”: es una adicción desenfrenada. Otra más. Con las múltiples nominaciones cada temporada que pasa a los premios Emmy ciertamente no soy el único. HBO ha marcado un hito en la historia de la TV y estoy pegado al canal 453 de SKY más de lo que quisiera confesar. No me pierdo las transmisiones de todas las temporadas de Game of Thrones y tengo un save the date para el domingo que viene 16 de julio desde hace más de siete meses en mi agenda para recordarme (¡como si hiciera falta!) del estreno de la séptima temporada. La serie es un must, y ahora que se acerca el final del fin no sé qué hacer.  Traté de llevar religiosamente a cabo los pasos vs. la adicción: anger, denial, depression, bargaining, and acceptance. Pero no ha cambiado nada, soy un adicto y lo reconozco. Mi obsesión/adicción a HBO y Game of Thrones se la confesé en vivo y a todo color a su creador George R. R. Martin cuando invitado por Penguin Random House cenó muy en petit comité durante la FIL Guadalajara en la Top Suite de Casa Fayette durante su visita a México el año pasado.  GOT será sin ninguna duda EL tema de conversación más socorrido del segundo semestre del 2017 y no sé qué demonios haré cuando termine la serie. Todo regresa a Invernalia, al principio y a la primera escena del primer capítulo. Así que aplíquense si es que no la han visto, todos los capítulos de las pasadas seis temporadas. HBO claudicó a producir su multipremiada serie y Martin no tiene ni para cuando publicar un nuevo libro. Esperé pacientemente el domingo próximo para el estreno de la nueva temporada de Game of Thrones entreteniéndome con todo. Repeticiones, cortos en You Tube, noticias en Instagram y así. Los que no estarán pegados a la TV en menos de 48 horas, sorry. A la mejor podrán ver el capítulo de estreno por HBO GO. O TV pirata u otros servicios de streaming. Feliz estoy de saber que llegan al trono de hierro muchas mujeres: Cersei (con Ser Jaime detrás -literalmente), o Daenerys (asesorada por otro Lannister: Tyrion) pero es un abuso que tengamos que esperar poco a poco –semanalmente- para saber más de los destinos de Sansa, o de su hermana Arya Stark a girl has no name. Y ni qué decir entorno el enigma de Jon Snow y su parentesco con otra casa reinante? ¿Se resolverá ahora finalmente que el invierno ha llegado? #PrepareForWinter A la mejor en lugar de volver a ver las siete temporadas en un binging televisivo a todo lo que dá ahora así me animo a leer los múltiples tomos y las chorocientas mil páginas de los libros originales de George R. R. Martin que tengo autografiados después de su visita a Grupo HABITA. ¡Not! ¿Cómo anticipar la trama? Su newsletter  #Wispers of Westeros anuncia sorpresas, nuevas muertes y desapariciones y las apuestas corren. Pero por alguna extraña razón, no puede ser visto fuera de los Estados Unidos.  En fin, por lo pronto un atento aviso (por si ocupa): ni me busquen ni me llamen los domingos en horario prime time. Ni esperen publicaciones en mi cuenta de Instagram (aún cuando sea ese día y hora el horario estelar y cuando más likes puedes conseguir como dicen los expertos). No tengo ninguna duda de que la estrella no será ninguno de los multifotografiados actores quienes recientemente posaron para Vanity Fair una vez más sino más correctamente los tres protagonistas principales: #Dracarys  Disclaimer: Odio los spoilers así que no veo ni sigo ninguna de las cuentas en redes sociales como Universe of Thrones así que ni lo intenten.  Y espero este año sí poder visitar San Diego durante Comic Con. “AndNowMyWatchHasEnded Sígueme en Instagram y en Twitter en @rafaelmicha

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Dasvedania

En 1987 visité la ahora desaparecida Unión Soviética. Antes del glasnost y la perestroika. Se empezaban a gestar dichos movimientos en ese mismo momento y, luego entonces, acompañado de un grupo de estudiosos de las relaciones internacionales -con base en Londres- decidimos ir a Novgorod y Leningrado. Hoy, San Petersburgo es la nueva “onda” de Rusia y Novgorod más, ciudad que por líneas limítrofes está localizada cerca en Ucrania. Lo que sí es un hecho que el mundo de mi vida pasada existe sólo ahora en mi imaginación. Por eso al recibir un email de Tablet Hotels se me antojó volver.  El asunto del correo rezaba: The Party Line, the fall of the Soviet Union by train. ¿Podría existir algo más divertido y nostálgico que viajar y viajar en el tiempo sin necesidad de una máquina de idem? El trayecto por el tren transiberiano (con o sin caviar y vodka todo incluído) re-visitando el hermoso Hermitage y su pléyade de obras de arte, y el Kremlin en un momento en que hasta Trump es mega fan no podía ser más atractivo.  Obvio, la aventura se concretó cuando recibí una invitación de la Embajada de Rusia en México para celebrar el 8 de junio el Día Nacional de Rusia. ¡No existen las coincidencias! El Embajador Eduard Malayán -a quien conocí con su esposa en una celebración navideña en casa de mi consen Silvia Rojo- nos convocó para compartir y festejar en la mansión que ocupa la Residencia y la Embajada -Посольство России в Мексике- una bellísima casona finisecular en Av. José Vasconcelos en la colonia Hipódromo que antes fuera de la mismísima Condesa, la que habitó en el primer cuadro en lo que ahora es Downtown México de Grupo HABITA.  Y por si necesitara más convencimiento allí estaban los partidos de la Selección Nacional en la Copa Confederaciones Rusia 2017 que fue la mejor excusa. Así que empacamos: y a Moscú y Kazán fuimos a dar con los “mexicanos que fruta vendían” cortesia de Aeroflot. En el entourage de los que han puesto tan alto el nombre de México: Grupo Modelo con Corona y armados con “Mexico is the Shit” de Anuar Layon, artículo que seguramente se convertirá en el uniforme de todos los aficionados para la copa del mundo de aquí, allá y acullá con sangre tricolor en sus venas se puede conseguir en el portal http://www.mercadorama.com.mx  ¿Cuál fue mi sorpresa inmesa cuándo además de nosotros, más de 5 aficionados en el petit comité de asistentes en la Arena de Kazán portaban orgullosos la chamarra? Y varios jugadores de @miselecciónmx Todo ante el asombro y festejo de los demás 35,000 asistentes en el primer partido vs. Portugal. Pero volviendo al principio: primera escala Moscú. Y un tour “de pisa y corre”: del aeropuerto Internacional de MoscúSheremetyevo (SVO) en tren hasta la estación de Bratislava y de allí viajar en metro de Moscú para descubrir sus espectaculares estaciones -dignas de museo- y perderse con sus más de 9 millones de viajeros diarios. Los planes originales del Metro son de 1902 y fueron retomados en 1912 aunque los trabajos empezaron hasta después del fin de la Primera Guerra Mundial, y la primera línea se inauguró hasta 1935. Sólo vimos apenas 3 estaciones de las 44 que han sido designadas como patrimonio o de interés cultural como la icónica estación Mayakovskaya y sus mosaicos bizantinos tan emblemáticos con realismo soviético que hasta el mismísimo Diego Rivera seguramente envidió en su época.  Obvio en tierra, de Moscú visitamos la Plaza Roja, el Kremlin, la Catedral de San Basilio, el Mausoleo de Lenin, el edificio del museo histórico, las galerías de GUM y el Templo de Jesucristo El Salvador. Apenas con tiempo contado para la foto y la explicación experta de Johnathan y bajo un cielo más azul que los de la otrora “región más transparente”. Desafiando el límite de tiempo, el gentío, y el jet lag. No más de 3 horas apenas, con tiempo exacto para la ida y vuelta como esos tours que organizan para quinceañeras y que anuncian “quince capitales de Europa en 9 días”. Y de allí rumbo a Kazán. Y a la fiesta. Al día siguiente entre el Cielito Lindo,  cánticos misóginos de “Si nos organizamos…” y gritos homofóbicos prohibidos por la FIFA so pena de sanción coreamos los 4 goles con un empate que supo a victoria. Nos salvamos de la multa de 15 mil rublos, la perdida de nuestra visa Fan ID, y del veto de las autoridades para asistir a otros partidos como causa de “all of the above”. La afición desde ese primer encuentro ha sido mucho más respetuosa tanto en Sochi en el día de San Juan -con todo y sus celebraciones paganas- para evitar penalización y con la Corona del partido vs. Nueva Zelanda regresamos nuevamente a Kazán. Y volvimos a Sochi para la derrota vs. Alemania. Sin gritos, con todo y que Rusia es nada tolerante con los derechos humanos pero con los mexicanos se ejerció el castigo y el escarnio público contra nuestra afición. En Rusia, sobrevivimos el solsticio de verano, el día más largo del año y su respectiva noche de fiesta más corta. Nos asombramos con el sol de medianoche y echamos guerra como vikingos dignos de la celebración de la luz. Lo demás es historia. Nos vemos en el Mundial. Disclaimer: para el 2018 les urge señalización en algo más que cirílico en las otras sedes que no sean la capital. Mejor comida. Hablar inglés. Y una policía de más bajo perfil. Por lo demás: Nasdrovia. Nosotros -en lugar de corear gritos prohibidos- lo traeremos impreso en las camisetas como sucedió en el partido vs. Rusia  y dio cuenta Instagram o seremos más creativos para apoyar a M-E-X-I-C-O. Sígueme en Twitter e Instagram en @rafaelmicha y lee todas las columnas en radarmicha.com

 

 

 

 

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