Año nuevo….(el mío) y el día del Perdón

Pues que me fui de compras, ritual que odio y que me pone muy de malas, para hacer re stock para la celebración de Rosh Hashanah, el año nuevo judío…y compré suficientes jugos de saludables de Juice Heaven México, especialmente verdes, sin azúcar, muy saludables. Propósitos de año nuevo. Además, son mucho más pro con sus productos para hacer un detox diseñado por sus health coaches, de tres días máximo. Son de esos que están prensados en frío “cold-press”, sin pasteurizar, sin conservadores, y son especiales para “maratonistas, los Yogis, los atletas olímpicos, los atletas de sofá” y “yo mero”. Limpiar mi cuerpo desde el interior es lo que recetó el doctor para darme la oportunidad de sanar de forma natural y comenzar una vida diferente, sic. Así empezaré el 5779 con un  detox donde mi cuerpo aproveche al máximo cada mililitro y obtenga las vitaminas y minerales que necesita de frutas y verduras, así como otros con raíces y cítricos, además de shots para quien desea un dosis concentrada de nutrientes. Pedir por internet en  juiceheaven.mx es mucho mejor que hacer check in -a la más vieja usanza de Hollywood- en la clínica de rehab de tu localidad. Como éste y otros rituales de principio de año hay muchos. También hago un ‘detox’ de redes sociales especialmente de todos los contactos ‘fantasma’ o que no ubico o no tengo “contacto” alguno. Desde los “vampiros de energía” en Facebook –por ejemplo- que nunca dan likes a tus publicaciones o sólo restan sin sumar. También están los espías amigos de los amigos de los conocidos que únicamente están allí para seguir tus movimientos o los de sus exes. Y los stalkers y lurkers. Ni qué decir de aquellos que usan las redes como apps para ligar o Tinder. En el concurso de popularidad que se han convertido las redes sociales, a veces aceptar indiscriminadamente a todos ‘solicitantes’ se ha vuelto ciertamente contraproducente. Ni hablar de los que postean en exceso, nimiedades, excentricidades, crípticos estados de ánimo, o los que usan las redes como un ejemplar del Segunda Mano. Y qué tal los insufribles que hacen check in  ad nauseaum o invitan a jugar Candy Crush et al. También están los ‘bots’ y los ‘trolls’. Influencers y bloggers todos. No comments. Detox del “equipo”, social y virtual es un must. El proceso de détox ha sido extenuante y por ello tendré que seguir con otro de los rituales para comenzar el nuevo año: atender la invitación que me hizo Déborah Vertiz para visitar Reviv México: Terapias IV. REVIV son terapias de wellness por IV. Es una empresa del Reino Unido que tiene locaciones por todo el “mundo mundial internacional” y acaban de abrir en México enfrente de Torre Virreyes en la calle de Pedregal.  Todos los detalles y tratamientos están en http://revivme.com/ . Es terapia intravenosa – por lo que no es para todo mundo – con salas privadas super cómodas para ver Netflix o puedes escoger estar en un área de trabajo con tu laptop. En total te tardas como una hora y media desde que entras a que sales. Deborah que sabe perfectamente lo que me gusta ya que hicimos equipo hace un buen en CONDESAdf me recomendó el Megaboost  http://revivme.com/megaboost/. Yo, me dejé ir como gorda en tobogán y al conocer a Stefanie Neuman CEO y después de la profesional explicación por la Dra. Carla y al término de haber respondido a un cuestionario en la recepción seleccioné el tratamiento Royal Flush definido con “the ultimate recovery”. AMO.  Después de tomarme mis signos vitales,  peso, estatura et al Elizabeth me inyectó el Slim boost hidrosoluble en el hombro y me aplicó la intravenosa “a la primera” sólo un piquetito -aunque no como reza el dicho homónimo y tocayo de Frida Kahlo “Unos Cuantos Piquetitos”. Todo el equipo nuevo y sanitizado. Y apenas después de ver un par de capítulos de “La Casa de las Flores” salí como nuevo. REVIV es el líder mundial en terapias de nutrientes IV y booster shots. Ojalá logre seguir en tus plataformas de redes sociales este año nuevo. Síguemme en Twitter y en Instagram y lee todas las columnas en radarmicha.com

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Boston

A partir de septiembre, mi corazón está dividido en dos. Partido, aunque no por desamor, sino como la canción de Josephine Baker,  J’ai deux amours. No serán EEUU y Paris como op. cit.….sino la Ciudad de México y Boston. Y por eso, ahora que con la presente entrega termino mis sugerencias para viajar en el verano que oficialmente terminó el lunes pasado con Labor Day en el Gabacho, les mando lo que sucede en ese #Radar. Aquí mi fav list de ese código postal con el conocido disclaimer ya que por deformación profesional no recomiendo hoteles, hasta que Grupo HABITA tenga alguno allí… Así, casual. #SorryNotSorry. Recién regresé después de una gran experiencia que se convirtió en vacación y que me trae gratos recuerdos siempre. De entrada olvida todo lo que recuerdas de las series de TV, y Netflix para encontrar un código postal sofisticado -digno de su propia versión de película y que va mucho más allá de las locaciones de pelis. Arte: ✔Check! Nada compite con el Museum of Fine Arts Boston con la más vanguardista colección de arte contemporáneo (incluyendo el Joel Shapiro Untitled, 1997 en el jardín de la entrada) pero además todo un crash course en la historia del arte del mundo mundial internacional. Amo con singular alegría su campaña (y la ‘ventana’) conservation in action  Imperdible la expo de Winnie-the Pooh Exploring a Classic que empieza el 22 de septiembre y hasta el 6 de enero próximo, y la pequeña muestra -que es una joya- sobre la obra de Mark Rothko, así como la expo temática sobre Casanova’s Europe Art, Pleasure, and Power in the 18th Century (hasta el 8 de octubre). O French Pastels Treasures from the Vault hasta el 6 de enero. Así que planeen con tiempo suficiente su visita. Con su historia -sin igual- el Isabella Gardner Museum –es un gran ejemplo del coleccionismo norteamericano y sus ‘espacios’ vacíos recuerdan mudos cuando el recinto fue target de los amigos de lo ajeno hace más de una década. Moda: ✔Check! Newbury Street es un must en la zona de Back Bay donde los diseñadores top top top tienen sucursales en Prudential Tower. Especialmente útil para sobrevivir el invierno que se avecina nada como una visita a Canada Goose.  Gastronomía: ✔Check! Mi restaurant favorito: Petit Robert Bistro y su menú francés, así como su incomparable vista enfrente con la bellísima iglesia. La tradición de las tabernas está con todo lo que dá, especialmente Dillon’s Restaurant and Bar en una antigua estación de policía. Al ladito, imperdible el Boston Architectural College y la estación de bomberos (Engine Company 33 and Ladder Company 15 construídas en 1887 por Arthur Vinal y únicas en su tipo al momento de su inauguración y ahora la primera sede del Instituto de Arte Contemporáneo ICA). Café ✔Check! Mi favorito del mundo mundial Café Madeleine y en ése mismo código postal justo también Farmer’s Horse Coffee estb 2011  con productos de Etiopía y su política de responsabilidad social. Diseño ✔Check! Hay que agendar visita al MFAB para visitar su colección de mobiliario y artes aplicadas: especialmente su colección de mobiliario georgiano, etc. Parques:  ✔Check!  Obvio Fenway Park. Caminar y perderse en su gran extensión es un must. Y terminar asistiendo a un partido de baseball una experiencia única e irrepetible. Además del base, comer allí entre sin fin de entradas lobster rolls con papas fritas y una chela no tiene comparación. Arquitectura: ✔Check! Aquí lo de hoy es la preservación de las construcciones destacadas que abundan desde el siglo XVIII. Los red bricks por toda la ciudad son icónicos y bellísimos. Y las históricas construcciones le dan ese no se qué, qué sé yo…. Desde Fenway Studios construído en 1905 y ahora un National Historic Landmark hasta la zona de Concord Square. Y sus calles bellísimas W. Newton y St. Botolph (o hasta Columbus) y las cerradas como Carleton St., Braddock Pk todas en el South End Historic District. Escala técnica para servicio completo de hojalatería y pintura: shave and cut en Tribe allí mismo. La arquitectura inigualable del Massachusetts Horticultural Society #Goals Cultura: ✔Check! La casa de los Boston Pops es una escala imperdible justo en la calle apropiadamente bautizada como Symphony. Pues podría operar un day trip a Mass Moca, etc para conocer otras propuestas de arte contemporáneo. O una visita de pisa y corre al edificio diseñado por Frank Gehry en MIT. Sígueme en Instagram y Twitter en @rafaelmicha y lee todas las columnas en http://www.radarmicha.com

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¿Qué nos pasa?

Las vacaciones nos llevan a muchos lugares públicos en donde perdemos nuestra privacidad. Que si aeropuertos, que si lobbys de hoteles, albercas o playas públicas o privadas y clubs de idem. Trenes, camiones y taxis.  Aviones todos. A mí me tocó hacer escala técnica por hospitales y consultorios médicos, además. Nada grave. Pero en all of the above noté exactamente lo mismo: la falta de respeto a la convivencia es inminente y borda en lo desagradable insoportable. ¿Insufrible? Las llamadas telefónicas en público a todo volumen y sin censura son inauditas aunque no inéditas (y obvio sin audífonos o micrófono personal). Tantas veces más en altavoz (y con speaker a todo volumen y TODO PULMÓN). Comer en espacios también es un vicio notorio. Uso de música, “pior”. Estoy francamente en shock por la falta de civismo, educación, buenos modales et al Durante la espera o en el transcurso del viaje somos partícipes involuntarios de conversaciones -muchas veces privadas- en la arena pública. Sin nuestro consentimiento, ni el remordimiento de nadie. ¡Y el uso de teléfonos móviles en restaurantes, gym, vestidores y hasta en el WC! Insólito. Nuestros omnipresentes aparatos de telefonía cuando no son constantemente una distracción porque los consultamos ad nauseaum y nos interrumpen al recibir y contestar mensajes están ‘educadamente’ al lado de los cubiertos ¿derecha o izquierda? ¿en anverso o reverso?) como si así lo estipulara y estableciera el decimonónico Manual de Carreño. Además de su presencia y lectura furtiva (o muchas veces a propósito) nos dedicamos a responder a ridículos timbres (silbato, cantaleta, estrofas, en fin) en fuerte, a todo volúmen, y sin ni siquiera una excusa de nuestra parte. ¿Qué diría Emily Post? ¿O Ask Abby? O el decano de la civilidad y el civismo George Washington que dedicó tanto tiempo y sesudos análisis para completar su Rules of Civility texto determinante para determinar e imponer las reglas de cortesía y conducta al norte de nuestra frontera. Desde ese experimento, pasó a convertirse en el primer presidente de Estados Unidos de América. Fast forward doscientos y tantos años después estamos mucho peor y so pretexto de  la exposición que se presenta actualmente en el Museo del Estanquillo “¿Actuamos como caballeros, o como lo que somos?” me recomendó Marco Hernández mi sensei la versión para el nuevo milenio de la educación y buenos modales How to be a gentleman de Glenn O’Brian. Justo estoy llevando a cabo una autopsia de las recomendación, ejercicio que seguramente ocupará este espacio en el fututo ya que qué molesto resulta op cit! Más los que se acumule esta semana, termine por darme cuenta, o me recuerden los lectores o cómo decía en la peli Sunset boulevard “The people in the dark”.  No dejen de escribirme para saber si sólo a mi –en lo personal me resultan esas nimiedades –que no los son tanto- así de desagradable o peor aún que ver comer a alguien con la boca abierta o hablando mientras mastica el bolo alimenticio. O todavía más grave todavía el producir ruidos innecesarios. O en otro aspecto completamente diferente la falta de ortografía que no tolero. O la falta de vocabulario.  Y ya entrados en quejas de las ‘ciencias sociales’ que les parecen los invitados que de último momento no llega a los eventos –después de haber confirmado o la gente que cambia puestos asignados en las mesas. O que no contestan los correos, solicitudes, o RSVPs todos. Los invitados que gente que no respetan el dress code y que son dignos de críticas en programas de la televisión de paga con toda razón. Aquí no aplica cuando las sugerencias son demasiado complicada, creativas extravagantes y parece sólo el resultado de la imaginación de los organizadores. La lista sigue y sigue –como el comercial de baterías y además de la convivencia entre las personas, también habría que hacer un alto en los servicios públicos. Ni qué hablar de los trámites de gobierno, impuntualidad y falta de eficiencia en la programación de una visita de un técnico y proveedor de servicios tupo SKY etc. pero hoy hoy hoy namás no puedo y me mata la costumbre del camión de basura que separa los residuos en plena vía pública. No comments. Manda tus quejas y sugerencias y sígueme en Instagram y Twitter en @rafaelmicha y lee todas las columnas en www.radarmicha.com

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Israel

Justo a tiempo para seguir recordando los pormenores de mi viaje a ese país durante el verano la Embajada de Israel en México y Marcas de Lujo Asociadas me invitaron a una exclusiva cata de vinos de Israel. El flashback obligado no se hizo esperar y anticipé perfectamente lo que sería -en petit comité- celebrar  juntos nuevamente la cultura, la tradición, e historia de mi segunda patria en el Piso 51. La cata, como siempre, sería  magistralmente dirigida por Deby Beard mi sensei y consen y los gratos recuerdos de los vinos israelíes como Barkan Vineyards Special Reserve Premium Quality que probé apenas hace un mes durante mis vacaciones (especialmente el Caubernet Sauvignon que me mandaron para probar apenas aterricé en Tierra Santa) empezaron a salir a flor de piel. La Biblia de los viajes : Travel + Leisure USA en su entrega de agosto titulada The World’s Best Awards 2018 distingue a Jerusalén con el ranking número 3 y a Tel Aviv como el cuarto puesto entre las cuidades favoritas de África y el Medio Oriente (justo en ese recuento en el apartado de México /Centroamérica y América del Sur en el Top 5 de cuidades de nuestro país lo tienen San Miguel Allende, Oaxaca, Ciudad de México, Mérida y Guadalajara -respectivamente. Muchos vinos incluyendo como el op cit -y otros  muchos más-  degustamos durante las vacaciones de verano. En Jerusalén y en Tel Aviv probamos de todo un poco siempre alzando la copa para decir “Que vivan todos” especialmente después de hacer visitas que estrujan los corazones como aquella en  Yad Vashem, Memorial del Holocausto y en otras más light como al centro de Jerusalén, y la super trendy Ben-Yehuda Street. Y especialmente, en las espectaculares terrazas que apuntalan la Ciudad Vieja. Bebimos grandes vinos y con todo pretexto, especialmente después del recorrido al Museo de Israel -para el tour obligado a la exhibición de los rollos del Mar Muerto, y posteriormente del Knesset en ese mismo código postal, así como la escala obligada en la Menorah -símbolo del estado de Israel que allí se encuentra. Descorchamos un riquísimo Narkan -entre muchos otros- al brindis de ‘el año que entra en Jerusalén’. Después del espectáculo de luz y sonido que se presenta super profesionalmente en la Torre de David (donde también se encuentra el Museo de la Historia de Jerusalén) nos impresionó el espectáculo concebido por Helene Richard y Jean-Michel A. Quesne y la empresa Showlogix. Sobre las históricas murallas –y con sobrada creatividad- se proyectan las muchas versiones y representaciones del protagonista en el transcurso de la historia del arte. Color, atmósfera al aire libre, y más más más  aún cuando no queda claro la relación entre David y Jonathan –que se describe tan sólo como “soulmates”. ¿Really? Al término -allí cerquita en ese mismo código postal-  durante la cena en el Restaurante Luciana probamos más  vinos elaborados por Barkan Vineyards. Después de descubrir la Ciudad Vieja -caminando desde la explanada del Kotel y en dónde visitamos  los túneles de sacro Muro hacia el Barrio Musulmán- probamos otros más. Comimos obviamente felafel y shwarma en el centro del Barrio Judío y luego visitamos la  Sinagoga Hurva. La mejor cena y el vino idem fue -sin duda alguna- en el Restaurante Machane Yehuda, el equivalente al Balagan de París (aunque en otro #Radar)  por su comida, su festivo ambiente, y su gente. Allí Ely nos recomendó Clos de Gat 2006 Judean Hills embotellado en el viñedo. El barrio de súper moda Bezalel  (donde se encuentra la Facultad de Arquitectura y Diseño en uno de los más impresionantes ejemplos de la arquitectura otomana de Jerusalén) fue un gran descubrimiento, especialmente porque allí al lado se encuentra el restaurante Mona -sin duda el mejor lugar de Tierra Santa. #SorryNotSorry Y a la vuelta, en la calle peatonal llena de cafés al aire libre se vive todo al mil por ciento. Por toda la ciudad se veían pendones anunciando el Festival Internacional de Cine de Jerusalén y justo eso me hizo pensar en qué sorpresas nos tendrá para la próxima versión aquí cerquita Isidoro Hamui.  El Festival (jff.org.il) presentó más de 180 pelis en espacio de 11 días. Después en Tel Aviv seguimos con el descubrimiento pero de vinos, pero de hot spots, como Market, pero de todo un poco y especialmente -cerca de Jaffo- pudimos descubir las mezquitas de la zona, la arquitectura otomana  finisecular y de principios de siglo XX y maravillarnos con el llamado a la oración, puntual y casi casi iracundo. Y la mejor experiencia: el mercado de pishpujim, así como el inevitable Recorrido Bauhaus, el maravilloso hotel Norman. También imperdible el Museo Agam, así como la visita al Sitio de la Declaración de la Independencia en el Boulevard Rotchild y la escala técnica al  como Museo de Arte de Tel Aviv, y con un paseo en bicicleta por el malecón. Y para cerrar con broche de oro descubrir tendencias internacionales de food markets en Sarona. Sígueme en Instagram y Twitter en @rafaelmicha y lee todas las columnas en www.radarmicha.com

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