¡Madrid, Madrid, Madrid!

En México ya no sólo “se piensa mucho en tí” sino que ya eres casi casi una “colonia” mexicana. Como la Roma o Bosques de Santa Fe. Con todas esas agencias de eRrPé que ahora tienen sucursal ahí. Con la pasada Fitur y México como invitado de honor. Y ahora con ARCOmadrid y todas las galerías representando a nuestro país, así como artistas y agentes del arte contemporáneo internacional. Dicho sea de paso, la relación es bastante desigual si se tiene en cuenta que  entre México y España en 2025 por cada viajero español, en España hay cuatro mexicanos cuyo gasto promedio es un dólar por español (mientras que casi el doble por parte del mexicano -1.8 para ser exactos). Igualmente, es importante hace notar que por cada dólar en gasto total que dejan los españoles en México los mexicanos dejamos 7.5 veces en España. Pero aún así #hayquir especialmente ahora que en a la casa de México en España se viste de ídem. Y íbidem con la exposición “Rebeldías Vanguardistas del S.XX”, el legado de unos coleccionistas amorosos de México que durante más de sesenta años recopilaron, y cuidadosamente resguardaron un magnífico acervo que ahora con su generosidad y visión, se presenta en la Fundación Casa de México en España. En la primavera se desvela una selección de arte mexicano del siglo XX por primera ocasión en España. Acto seguido, en junio en el nuevo centro cultural Faro Santander la polémica Colección Gelman “Santander” hará lo propio, ahora con nuevo nombre y apellido: FEMSA y Santander, respectivamente. Pero los amantes del arte, especialistas, y curadores deben hacer un peregrinaje a la calle de Alberto Aguilera en Chamberí. Viajan hasta allá Diego Rivera representado por El Modista Henri de Chatillon (1944), el Retrato de Phillias Lalanne (1936), el boceto preliminar para el mural La Creación en la Escuela Nacional Preparatoria, Cabeza de la Esperanza (1922-23), la vista del Desfile Conmemorativo de la Revolución de Octubre en Pro de la Paz (1955) y el dibujo de Bañistas de Tehuantepec (1925) entre otros. De David Alfaro Siqueiros destacan Cabeza de Niña (1931) y Sin título (1973). José Clemente Orozco representado por Hetairas (1913) y otras. La obra icónica de Manuel Rodríguez Lozano La Tragedia del Desierto (1940). De Nahui Olin (Carmen Mondragón) se presentan Salón de Baile El Pirata (1929) y La Tepachería (1932). Miguel Covarrubias representado en todo su esplendor con 50 piezas desde la época de El Renacimiento de Harlem, hasta sus viajes por los mares del Sur sin faltar sus Entrevistas Imposibles como Pablo Picasso versus Howard Chandler Christy ( 1932), Juchitecas Bailando el Son (1941-42) y Elefantes en la Selva (ca. 1932). El genio del maestro Rufino Tamayo como no se ha visto anteriormente con Mujer de los Trópicos (1959) y Gimnastas en Rosa (1974) y de Francisco Toledo el fantástico mural de cerámica Estampida de Conejos (1981). De Mathias Goeritz un mensaje / acercamiento de la obra in situ de la Sinagoga Bet Moshé Sin Título (1982) y la espléndida escultura tallada en madera El Moisés (1952).  Y más, más, más. En un país como España donde el coleccionismo es una institución harto arraigada en el devenir histórico presentar una selección de obras de la escuela mexicana de pintura no es cosa fácil. #Hayquir PS ¿Te gustaría que abordara algún tema? Manda un mensaje por Instagram, Facebook, X y Threads @rafaelmicha

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