De aquí soy…

‘Pus no andaba muerto, andaba de parranda en Crystal Cruises con un itinerario de antología que continuó de Barcelona a Marsella y un recorrido hacia Aix-en-Provence. Martín nos llevó a través del pintoresco paisaje provenzal (que ofrece vistas de colinas onduladas y viñedos) en un viaje bellísimo. Al llegar a Aix comenzó la exploración de la bellísima ciudad en el Cours Mirabeau, un famoso bulevard arbolado que ejemplifica la elegancia de la ciudad. Antiguamente, este fue el sitio de murallas medievales, y hoy en día está flanqueado por impresionantes mansiones del siglo XVII, con balcones ornamentados, puertas talladas y una rica historia. Se respira en el ambiente la grandeza histórica de Aix, con las encantadoras fuentes de la Fontaine des Trois Ormeaux, así como la estatua del Roi René. La primera e histórica fuente, que data de la época romana, alguna vez brindó aguas curativa, las clásicas siglas SPA en latín (motivo original de la fundación de la ciudad) y sigue siendo un símbolo del antiguo patrimonio de la ciudad. Escala técnica y pausa en un café para disfrutar de lo que se ocupa, rodeado del ambiente relajado de la vida provenzal. Los cafés y terrazas a lo largo del Cours Mirabeau ofrecen el lugar ideal para saborear las especialidades y comprar postales para enviar a mi más grande amor, Así, escribiendo se observa el ir y venir de la gente. Parada obligada en el Hôtel de Caumont, sesión de fotos para Insta, y de ahí -a continuación- la Cathédrale Saint-Sauveur una magnífica estructura que combina estilos arquitectónicos que abarcan varios siglos. Desde sus claustros románicos con las columnas originales y su pila de bautismo al centro, hasta su imponente nave gótica. La diversidad arquitectónica de la catedral refleja la larga y rica historia de Aix-en-Provence y los estilos de todas las eras (ATS –antes de Taylor Swift). Las puertas talladas con detalle, las imponentes columnas y el baptisterio medieval de la catedral son algunos de los puntos destacados de la visita. Después de la exploración hay recorrer las calles de Aix-en-Provence con sus dulces típicos, encantadora lavanda et al La ciudad está llena de boutiques, galerías de arte y tiendas artesanales que ofrecen productos locales como lavanda, aceite de oliva y textiles provenzales. ¡Qué belleza el Atelier Cezanne, la casa en donde vivió y especialmente el recorrido panorámico de regreso a Marsella con la esencia de Aix: su historia, belleza y vibrante cultura! Y de vuelta a la 8007 en el Crystal. Qué más se puede pedir: uno de los pueblos más hermosos del sur de Francia, la comodidad y el lujo en el Crystal Symphony, el recorrido en Aix-en-Provence y de ahí a Mónaco. En Montecarlo drinks en Le Môme y visita al Hotel de Paris para degustar En Shariff el menú de comida árabe libanesa tal y como me recomendó Litos aunque no fui al Cósmico. El día siguiente, visita a los alrededores; Eze a la Chevre d’Or (que no iba desde aquel almuerzo con el amor de mi vida), Cap Ferrat para ver en color de rosa la  Villa Rothschild y sus jardines, Cap d’Antibes el fav del amor de mis amores. Saint Paul de Vence y más, más, más. De Monte Carlo rapidín a la Cruise Terminal para ir al aeropuerto de Niza. Cést fini! Te volaste la barda, Maru Morales. Nos vemos en el Crystal Serenity en febrero! PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Facebook, X y Threads @rafaelmicha

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