Una casona con más de 500 años de historia en el mero mero corazón del centro de Mérida renace como el Hotel Sevilla, la más reciente apertura de Grupo Habita. La antigua casa que se levantó en el mismo siglo que la fundación de la Ciudad, perteneció a la hija del “factor” del tabaco, el Señor Pedro Manuel Escudero Gilán (quien administraba y recaudaba los ingresos del comercio del tabaco que estaba controlado por la Corona) es ahora Hotel Sevilla. Antaño recibió a expedicionistas y viajeros ahora será el epicentro de Mérida. Siguiendo la tradición de colaborar con un equipo creativo distinto para cada hotel Grupo Habita -en esta ocasión- invitó al estudio interdisciplinario Zeller & Moye que propone intervenciones impactantes en concreto —una alberca, un bar y una escalera de caracol— que se yuxtaponen con elementos originales, después de un minucioso proceso de restauración de más de siete años. Un patio central alberga una cantina mexicana así como un restaurante estilo bistró Las habitaciones de alrededor son modernas y minimalistas con un spa inspirado en las tradiciones ancestrales del bienestar yucateco que ofrece un refugio tranquilo del bullicioso ritmo de la Mérida. Construida en el siglo XVI como residencia privada y posteriormente transformada en hotel —un monumento emblemático cerca de la “plancha”- es el más reciente miembro de los hoteles de Grupo Habita. Christoph Zeller e Ingrid Moye (con base entre Ciudad de México y Berlín) conservaron la fachada colonial y la disposición interior. Decorado con el rótulo original de principios del siglo XX los huéspedes ingresan por el lobby iluminado naturalmente, donde los pisos de piedra, paredes encaladas y un front desk de concreto marcan la pauta visual de lo que está por venir: el patio central, árboles de almendra, la cantina al aire libre, y la nueva e imponente escalera de caracol de concreto conduce a un bistró para 24 comensales. La chef francesa Marion Chateau, quien también dirige el Hotel Humano de Grupo Habita en Puerto Escondido, es la encargada de la propuesta gastronómica, Pasillos conducen a las 17 habitaciones y cuatro suites con pisos de cerámica pulida que recrean a las casas típicas yucatecas, pero en color negro; mobiliario hecho a medida inspirado en el modernismo, construido con maderas locales; iluminación diseñada por el arquitecto mexicano Luca Salas; así como textiles tradicionales de henequén tejidos a mano, utilizados en tapizados y pantallas de lámparas Las antiguas caballerizas se han transformado en un segundo patio más privado con una piscina de concreto material utilizado para diferenciar las épocas con un lenguaje contemporáneo claro, entre lo antiguo y lo nuevo. La piscina se divide en dos zonas de diferentes profundidades mediante un muro de piedra existente que incluye una apertura para nadar a través de él. Y la piéce de resistance: un Tuj (baño sauna maya) y una piscina de agua fría. #Hayquir PS Aquí lo que sí importa. Lee todas las columnas en radarmicha.com y sígueme en Instagram, en X y en Threads @rafaelmicha