New York Stories

Marcella Corona de Brands Travel -la agencia que se encarga de la estrategia de comunicación para New York Tourism- me ayudó con sugerencias para enriquecer mi viaje a la Gran Manzana. De entrada, los museos -que sabe que me encantan: MoMA para visitar la exitosa e enciclopédica expo de madame Ana Elena Mallet Crafting Modernity Design in LAtin America 1940- 1980 y además de la muestra de Thomas Schütte (más  here ). Obvio, al Whitney con la MEGA exhibición de Alvin Ailey: Edges of Ailey con un montaje único que desde Vida Americana en 2020 no se había visto en el museo. Su fondo rojo -tal y como una sala de conciertos, la música a todo volumen, y en especial el soundtrack con Precious Memories (Live , 1972) de Aretha Franklin o A song for you de Danny Hathaway hacen eco con las espectaculares piezas. Hace hartas lunas tuve la fortuna de asistir a una función de la compañía de danza y la exhibición fue como un grato viaje al pasado al ver la obra en la pantalla de 270°. Obra de caballete de Lynette Yiadon-Boakye, Jennifer Oacker y John Outterbrige acompañan de manera perfecta las coreografías de Ailey, descubren su tiempo, pero más más más su contundente aportación al mundo de la danza contemporánea. “The coreographer as a storyteller: story inventor” escribe el genio de la danza en sus cuadernos de apuntes. GENIAL. Y obvio tenía que pasar a saludar -en el séptimo piso- a The Whitney Collection con obra de mis consen Geogia OKeefe, Jasper Jones y On Kawara que son un must. Todo fue profesionalmente coordinado por Ben Lipnick del Museo. El gran descubrimiento en Dumbo/Brooklyn fue Museum of Food and Drinks https://www.mofad.org/location Una joyita ahí vecino a Dumbo House donde pasé por un drink y para hacerme un par de fotos en el photo booth. Se me quedó pendiente Fotografiska https://newyork.fotografiska.com/en pero será para la próxima. De entrada por salida pasé a echar un ojo a RESTORATION HARDWARE GUESTHOUSE con su champagne and caviar bar en el 55 Gansevoort. Con la temporada de subastas de arte a todo vapor, las expos en las “tres grandes” con joyas a punto de encontrar nuevo coleccionista son imperdibles aquí, allá y acullá. Para el teatro, nada como The Broadway Collection “the go to place to get tickets” y Bob Hoffmann que hace un gran trabajo en Broadway Inbound y me consiguió el acceso VIP para ver Moulin Rouge con el amor de mi vida a quien hice pasar vergüenzas por cantar a todo pulmón “Voulez vous….” Pero ni hablar: si ya saben cómo soy, pa’ qué nos invitan. La experiencia de volver a Broadway: Increíble. Y Moulin Rouge con toda la onda de Baz Lurhman tal y como la fiesta a la que fui “de colado” con mi más grande amor -producida por Carlos Guillermo el año pasado bajo el título A Kingdom of Night time Pleasures. Uno de los highlights del viaje: conocer el Empire State Building que María Galland lleva directamente en la agencia op. cit. y es otro los destinos consentidos de Carlos  Brock -del equipo de ESB- me dió un uber, maga tour privado donde descubrí las nuevas experiencias de este edificio tan icónico de Nueva York. Que si the green room donde reciben a los VIPs y celebs, hasta la recreación propia de An Affair to Remember y yo instalado en Cary Grant. Downtown me emociona, y el shopping de pánico: en COS dentro del bellísimo edificio de Santiago Calatrava, Drakes, Palace y Aimé Leon Doré a tope! Me faltó Seigo, pero está en otro completamente diferente código postal. No puedo estar más de acuerdo con Alex Flinn Beastly: This isn’t a fairy tale – it’s New York City. Continuará…. PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Facebook, X y Threads @rafaelmicha

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