¡MADRES!

Así –con signos de exclamación! Y justo como las que engalanan ésta edición de RSVP Excélsior. Por supuesto, el amor de mis amores y todas harto talentosas. Y todas, TODAS. Las que luchan por la paridad pero más por la visibilidad. Las que buscan, Las meras jefas, meras, meras! Pero la verdad sea dicha ODIO este día; así en MAYÚSCULAS! #SorryNotSorry Que si la comida aquí, que si el brunch allá, que si el regalo, que si las flores. Y de los pasteles y delicias de Timbal de Azúcar. Y todas mis compañeras reposteras y egresadas del Cordon Blue. Que si all of the above incluyendo a mi gran amor. Pero es que entre el tránsito inmundo, contingencia ambiental y doble hoy no circula incluídos y todos desquiciados en un frenético ir y venir, todos hasta la ídem y muchos más empachados y embriagados de tanta celebración. Pero qué todo sea por quedar bien –aunque sólo sea este específico día del año. Madre sólo hay una y no es justo que solo en uno sea su celebración. Además del 10 de mayo, debemos celebrar –porqué no- el 30 de junio, o el 3 de agosto, o el 11 de noviembre. En diciembre, ni lo piensen porque andamos saturados de celebraciones. Hay que tener un poquito de íbidem. Festejar sí, siempre, SIEMPRE FAN pero habrá que terminar –pero ya- con la actitud de víctima a la Sara García y Libertad Lamarque. Eso que promovió el cine de oro nacional es cosa del pasado. Resultado de un patriarcado obsoleto y abjecto. Hoy las mujeres facturan. ¿Verdad Shakira? Son mamás empoderadas como las de aquí en RSVP Excélsior. Nomás vean. CH*NGONAS. Filántropas. Profesionistas. Entrepreneurs. Arquitectos. Más lo que se acumule ésta semana. Y all of the above. Con la muerte anunciada del statu quo, la victoria de las consignas feministas, y los logros que son de todos, ahora nuestra herencia de Eva pide gritar a los cuatro vientos el triunfo ensordecedor. Ganó el empoderamiento. La independencia. La autonomía. Con los ejemplos que aquí se ilustran e incluyen –cada una de éstas mujeres única e irrepetible llena de experiencias de vida y de historias para compartir. Una por una con méritos propios y que derochan harta felicidad. Como la de tu casa, que seguro es igualmente insólita y merecedora de la portada de nuestro suplemento. Con el ejemplo de la mía. Mi mamá me mima. Y la de mis hijos. Las de mis amigos. Hoy, no hay que ir a chingarle, hoy hay que echarle ganas y dejar de sufrir para merecer. ¡Madre sólo hay una! PS Aquí cada viernes, lo que sí importa. Y no dejes de seguirme en Instagram para que veas todo lo que sucede y leerme en Facebook, X y Threads @rafaelmicha

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